¿Por qué internacionalizarse? internacionalizar una empresa pasos:

Internacionalizarse es una ventaja a cualquier escala. Desde las grandes empresas, hasta las pequeñas. No hay excusas para no mirar a otros mercados. Podemos optar por mercados europeos, donde los trámites son menos tediosos, ya que si estás adaptado a la normativa europea, puedes circular libremente por el mercado común europeo. O puedes optar por salir a otros continentes y sus respectivos países. Aquí comienza una lucha de obstáculos interesante.

¿Qué ventajas encuentras las empresas en salir a mercados exteriores? ¿Por qué no se deben acomodar en sus mercados internos?

Desde que surgió la gran crisis y que tanto afectó a países como España, se ha venido diciendo que había que buscar aquel círculo virtuoso: Internacionalizarse-competitividad. Lo cierto que en España, muchas empresas lo han conseguido, hemos mejorado nuestros ratios en la balanza comercial y somos más competitivos que hace 8 años.

Los motivos fundamentales para la internacionalización son 4 y son básicamente estos:

  • – Crecimiento
  • – Competitividad
  • – Diversificación de mercados
  • – Asegurarse el suministro de inputs para su producción

Vamos a ver uno por uno y vamos comentar por qué son importantes:

1.    Crecimiento. Haciendo las cosas bien, cuando salimos a mercados exteriores, previo análisis del mismo y dentro de la estrategia de crecimiento de la empresa, lo previsible es que el volumen de negocio aumente, nuestro beneficio se incremente y por tanto en el conjunto de la economía repercuta positivamente, incluso a las arcas del Estado, con lo que ello conlleva de positivo para la mejora de las condiciones de vida no solo de las empresas, sino de las personas.

2.    Competitividad. En la búsqueda del círculo virtuoso donde una vez dentro empiezas a ver grandes crecimientos en la empresa, muchas ventas y sobre todo una mejor en la eficiencia de los procesos productivos, gracias a haber tenido que hacer un esfuerzo al salir fuera, que nos hace agudizar el ingenio y mejorar de manera exponencial. Es decir, salir fuera nos hace más competitivos con diferencia.

¿Dónde notamos el aumento de nuestra competitividad?

Reducción de costes. El trabajar en mercados internacionales te hace mucho más competitivo. Encuentras mejores proveedores, con mejores costes y puedes dar servicios, o vender productos a precios mucho más ajustados que la competencia en casa.

Economías de escalas. Está claro que al vender más, puedes comprar a mejor precio y tus proveedores estarán más receptivos a darte mejores presupuestos. Empiezas a ser un cliente importante en la cuenta de resultado de otras empresas y esto se nota. Además tú como empresa, puedes dar servicios y productos a menor precio por el gran volumen de trabajo que comienzas a adquirir.

– Al competir en un mercado global, tienes que mejorar todas tus formas de trabajar. Procesos de trabajo, de ejecución de proyectos, o mejoras competitivas en tus productos, son solo algunos factores, donde ponerse las pilas es fundamental, ya que si no la competencia te quedará atrás enseguida.

Aprender de empresas extranjeras, ver procesos que llevan a cabo es una de las maneras más óptimas de diferenciarte de tus competidores y ser mucho más competitivo.

 

3.    Diversificación. Seguramente esta gran recesión económica nos ha enseñado que diversificar el riesgo es fundamental para no morir de éxito. Nos han enseñado que no podíamos tener todos los huevos en un mismo cesto, porque ello implicaba una gran riesgo para la compañía. Si el mercado local como pasó en España tenía una caída espectacular como la que tuvo, los bancos cerraban el grifo y tu no tenías pulmón, tenías todas las papeletas para dejar de existir. Sin embargo la internacionalización salvó a muchas empresas y por tanto muchos puestos de trabajo. Nos hizo más competitivos, abrirnos a los mercados, aprender idiomas y saber que no podemos relajarnos en un mundo en constante movimiento en el que un día eres una gran empresario y al día siguiente has tenido que cerrar tus puertas.

4. Asegurarse el suministro de inputs para su producción. En mercados internos, muchas veces no tenemos bienes con los que suministrar nuestra actividad, por lo que tenemos que estar atentos a los mercados internacionales y tener proveedores extranjeros que nos den cobertura constante para no tener que para nuestra actividad.

La semana pasada escribimos a modo de resumen el éxito de VSV EuroGlobal en su proceso de internacionalización. Lo pusimos como ejemplo para que aquellos que nos lean sepan que desde la más pequeña empresa, se pueden conseguir grandes objetivos que marcarán la diferencia. Nosotros pasamos de una pequeña oficina e ideas de 4 amigos, a una empresa que tiene 6 oficinas propias en países como España, Portugal, Brasil, Colombia, Perú, o Chile, además de 15 Antenas en el resto del mundo. No solo eso, fuimos capaces de conocer sectores como el de la promoción inmobiliaria en mercados como el de Brasil y construir nuestra propia promoción de 52 viviendas. Y por si fuera poco el salir a mercados internacionales nos convirtió en una de las empresas españolas que más viviendas sobre plano hace de España, en el último año y medio llevamos proyectadas más de 22.000 viviendas.

Estamos convencidos de que internacionalizarse hace que crezcas y tengas asegurado muchos años de vida como empresa. 

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