Portugal como Destino para las Empresas Españolas

Portugal como Destino para las Empresas Españolas

Desde la adhesión de Portugal a la Unión Europea en 1986, la República de Portugal, con sus aproximadamente 10,5 millones de habitantes, se ha convertido en un país dinámico y moderno. Avances significativos en el desarrollo han sido posible gracias a ayudas estructurales masivas de la Unión Europea. Un progreso que continuará como por ejemplo con inversiones en el refuerzo y desarrollo de infraestructuras. Más ventajas de Portugal, en el contexto de la competencia mundial para la localización de las empresas, son una mano de obra muy cualificada, salarios más bajos, así como incentivos fiscales.

Pero, cuáles son las grandes oportunidades de negocio que ofrece el país luso y qué pueden atraer a las empresas españolas.

No solo debido al hecho de que Portugal ya es uno de los socios comerciales más importantes de España (El número uno para regiones como Extremadura), pero también por la circunstancia que desde el 2016 el crecimiento económico del país luso dio un salto cualitativo muy positivo; nuestro vecino se está haciendo cada vez más atractivo para las empresas españolas.

La cantidad de empresas españolas que se han establecido en Portugal y están haciendo negocios en el país luso crece cada año. Las exportaciones españolas al país vecino siguen aumentando en los últimos semestres y todavía España es el principal proveedor de Portugal. A pesar de que los servicios en España están todavía más desarrollados/avanzados que en Portugal, el país vecino ofrece varias posibilidades en el sector turístico, de combustibles, aceites minerales, de automóviles, así como en el de las TIC.

Como se ha indicado antes, existen varias ventajas interesantes para establecer su negocio en Portugal:

Las infraestructuras modernas, los bajos costes de la mano de obra, una buena productividad, trabajadores cualificados con conocimiento de lenguas extranjeras y, por último, pero por ello no menos importante, la conexión sobre todo por el idioma de Portugal a mercados de terceros países, en particular a los países de habla portuguesa como los de África (Mozambique y Angola) y Brasil. Estos mercados se sitúan actualmente entre los principales socios comerciales de Portugal y muchas empresas lusas ya tienen sus propias sucursales allí.

Además, una ventaja que hace del mercado luso más atractivo son los incentivos fiscales y comodidades burocráticas. En primer lugar, los tipos de impuestos de sociedades son más bajos en Portugal que en España. También el gobierno intenta favorecer inversiones extranjeras a través de otros incentivos fiscales, subvenciones y ayudas como por ejemplo programas especializados en “Start-Up” / empresas de nueva creación. Además, el registro mercantil portugués, los trámites y la legislación laboral son mucho más flexible y ágiles que en España. El registro mercantil luso funciona más rápido y está menos burocratizado, es decir que solo en pocos días se podría tener una sucursal portuguesa completamente operativa.
Asimismo, el capital extranjero no debe ser sometido a restricciones debido al Derecho Europeo. Solamente proyectos que afectan la seguridad o salud pública deben ser supervisados y aprobados por la Agencia de Promoción de Inversiones y Comercio Exterior de AICEP (Agência para o Investimento e Comércio Externo de Portugal).
Potenciales tipos de sociedad para una estructura empresarial propia son en primer lugar sociedades anónimas y en segundo lugar el establecimiento de una sucursal sin capacidad jurídica propia. Si una empresa extranjera quiere estar activa en Portugal con una duración superior a un año, pero sin sede en el país luso, debe establecer por lo menos una sucursal o representación en Portugal.
Además, los miembros de la Unión Europea pueden ejercer una actividad en todos los sectores de la economía en Portugal en las mismas condiciones que los portugueses. Básicamente, se aplica el principio de la libertad de comercio. Sin embargo, existen una serie de profesiones que requieren previamente una justificación de que han recibido una formación adecuada y apropiada para su ejercicio en sus países de origen.

Otro punto importante y beneficio mutuo, es que Portugal comparte la mayor parte de su frontera terrestre con España, es decir, la obvia cercanía geográfica. Para empresas pequeñas y medianas de España es la oportunidad perfecta para empezar a internacionalizarse y ampliar su gama de clientes. Además, la proximidad geográfica va acompañada también de la cercanía cultural y lingüística. Por lo tanto, empresas españolas tienen la posibilidad de un acceso simplificado a un nuevo mercado, sin tantas complicaciones de una adaptación completamente nueva. La proximidad cultural y un estilo de vida similares facilitan a la empresa integrarse mejor en este nuevo entorno. También la afinidad cultural facilita entender mejor a los nuevos clientes y así aplicar publicidades bien adaptadas al nuevo mercado. Al mismo tiempo, la cercanía lingüística ayuda en el contexto de las negociaciones y la comprensión en general del país vecino. No obstante, las empresas no deben ignorar el hecho de que las traducciones correctas de documentos importantes o durante encuentros comerciales son sustanciales para que no se produzcan malentendidos, con el fin de transmitir una cierta profesionalidad.

En conclusión y sobre la base de los argumentos mencionados anteriormente, se puede decir que existen varias ventajas para establecer su empresa en el país luso y que empresarios españoles se puedan beneficiar del mercado vecino de distintas maneras.

Portugal es una excelente oportunidad para las empresas españolas, por su cercanía cultural y geográfica, como por su facilidad para integrar los productos y servicios españoles en su día a día.

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